Entretenimiento

La maravillosa Señora Maisel

Una joya de comedia. Una joya de serie. De hecho es una de las «niñas mimadas» de Amazon Prime Video. Estamos viendo «La maravillosa Señora Maisel» («The marvelous Mrs. Maisel» en el original) y la verdad es que en un mes, casi nos hemos terminado sus, hasta ahora, tres temporadas.

La historia de una judía pija de Manhattan en los últimos 50 y primeros 60, que, de ser la típica esposa y madre perfecta (aunque con una capacidad resolutiva para todo que ya la quisiera Leo Messi), pasa a ser una estrella de la stand-up comedy (aquí llamados monólogos de humor, tipo club de la comedia). Creada por Amy Sherman-Palladino (Las chicas Gilmore), ha obtenido en sus dos primeras temporadas, varios Emmy y Globos de Oro.

A continuación os indicamos el porqué de nuestra recomendación. Allá va.

Una gran producción

La serie tiene una producción absolutamente cinematográfica. Decorados, extras, vestuario, números musicales, fotografía…todo tiene marchamo de cine más que de serie. Amazon Video trata muy bien a sus series y esta no iba a ser una excepción. Hay que ver los números musicales, la ambientación y la decoración: sencillamente impecables.

Un guión inteligente, con muchas referencias a temas como el feminismo y el empoderamiento femenino (por cierto, la mayoría de personajes masculinos aparecen retratados como inseguros y volubles), la lucha de clases y las diferencias sociales (la protagonista vive en el «Upper East Side» de Manhattan y su madre se horroriza cuando conoce que va todas las noches a actuar a locales del «Lower East Side«, el «malasaña» de Nueva York), la libertad de expresión (maravilloso el personaje -real- de Lenny Bruce),  o los típicos tópicos de la religión judía.

Unas interpretaciones del reparto magníficas. Si Rachel Brosnahan (Miriam – Midge – Maisel), soporta casi toda la trama, los secundarios son diamantes incrustados en la misma. Alex Bornstein (Susie Maierson), su agente en la serie, es la típica robaplanos. Tony Shaloub (Abraham Weissman) y Marin Hinkle (Rose Weissman), los padres de Midge, son absolutamente geniales. Luke Kirby (Lenny Bruce), «padrino» artístico de Midge, es el clásico personaje intermitente que estás deseando que aparezca. Kevin Pollak y Caroline Aaron (Moishe y Shirley Maisel, los suegros), son esos suegros que nunca quisieras tener… y así.

Una serie amable, pero que enseña las dos caras del humor y del mundo del espectáculo.

Entre tanta serie trascendente o épica (junto a mucha morralla, hay que decirlo), que inunda las plataformas digitales en streaming, «La maravillosa Señora Maisel» trata de hacer del humor su razón de ser.

Es una de esas series en donde la sonrisa es casi permanente, a pesar de que hay algunos pasajes no tan agradables en los que la cruda realidad asoma (el humor muchas veces es una forma de disimular la tristeza, la soledad o la protesta), pero enseguida retorna a su frenesí y rapidez de diálogos y situaciones que la hacen tan especial.

Por otra parte, el mundo de la noche y del espectáculo queda también retratado magistralmente. En sus lados bueno (la fama, el dinero, el trato de favor a los artistas en lugares públicos, etc.), y lo malo. Por supuesto lo malo está presente también.

La presión de los representantes de las estrellas con tácticas directamente mafiosas, lo difícil que es repetir una buena noche de público, los locales infectos donde artistas noveles buscan una oportunidad, a costa de actuar a horas inverosímiles frente a unos cuantos borrachos, el alcohol y las drogas como forma de supervivencia cuando hay que vivir de noche, la soledad y la rienda suelta a los instintos del sexo en las giras. Todo un marco del star system, tan actual a pesar de que la serie se desarrolle en los 50.

Empoderamiento femenino

Mención aparte, la propia historia de empoderamiento de Midge. Abandonada por su marido Joel (Michael Zegen), reiteradamente infiel con su secretaria, voluble, caprichoso y débil, incluso culpada por este de su propio fracaso como monologuista, sobrevive a base de ingenio, tenacidad e inteligencia. Nunca se acobarda frente a ninguna circunstancia y persigue sus sueños frente a una familia conservadora (aunque algo excéntrica, hay de decirlo también) y una sociedad machista hasta los huesos.

Durante las dos primera temporadas Midge busca su sitio como cómica, en un mundo en el que solo los hombres eran aceptados. Sólo hay una cómica femenina, su némesis (Sophie Lennon, magnífica Jane Lynch en el papel), encasillada en un rol de personaje típico de humor blanco con latiguillo en el monólogo que repite la gente («Ponlo en el plato«), único rol para una mujer cómica que admite la sociedad. Mientras, Midge compite directamente con hombres en locales cutres, a base de chistes gruesos, ironía y a veces incorrección política («Mi madre se folló el cerebro de mi padre antes que a su pene«). Tremendo.

Desde aquí recomendamos «La maravillosa Señora Maisel» en Amazon Prime Video. Descubriréis una serie muy distinta a la actual oferta, buenas interpretaciones, genial ambientación, mucha música y que se disfruta mucho si apreciáis el trabajo bien hecho y la frescura de la comedia.

¡Esperamos con expectación vuestros comentarios!

 

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