Crecimiento personal

El miedo

El miedo

Todos tenemos miedos. Unos más acusados que otros. Además, unos nos impulsan y otros nos paralizan.

Hoy voy a hablaros de un miedo que antes me paralizaba. Ahora es un reto, una forma de superarme a mí misma. Pero antes os voy a poner un ejemplo concreto.

El otro día un alumno de reiki me comentaba que había reservado un crucero con su familia pero no sabía si lo iba a poder disfrutar porque tiene miedo a los huracanes que se puedan producir en la zona a la que viajan.

Le respondí, que como todos, tenía básicamente dos opciones:

  1. Realizar el viaje con el miedo como compañero y que este tomara el control con todo lo que ello conlleva.
  2. Que aceptara su miedo. Que charlara con él. Sí, con su miedo. Que no lo evitara sino que simplemente se diera a él permiso para tener ese miedo y a la vez permiso para disfrutar.

Ante estas dos alternativas concretas, sin dudarlo, se decantó rápidamente por la segunda.

¿Qué es mejor?
¿Conocer y disfrutar de las personas y experiencias de nuestras vidas,
de nuestros momentos o perder la oportunidad de compartir
por el miedo al fracaso, al dolor,
por el miedo a que un día falten?
Viajar sin miedo

Si te gustan los cruceros, mi amigo David te lo proporciona con todo su cariño. Su trato es absolutamente personalizado y él es una excelente persona además de profesional. A nosotros nos gusta contratar servicios con este tipo de personas que creen en su trabajo, en el servicio que ofrecen, en su calidad personal. Y no solo cruceros, cualquier viaje que sueñes, puedes organizarlo con él.

Disfrutar

En general, todos preferimos disfrutar pero no sabemos cómo. Pues bien, yo sólo os puedo contar cómo me he enfrentado a mi último desafío.

Los hospitales, simplemente entrar en ellos, ya me generan estrés aunque vaya como acompañante. No siempre fue así. Fue a partir de un acontecimiento bastante impactante en mi vida, la pérdida de mi hermana pequeña. Si la paciente soy yo, ese estrés se intensifica. Cada vez lo gestiono mejor, porque todo es cuestión de práctica y realmente cuando acompaño podría asegurar que el temor ya no existe.

Ayer, me tocó ir a hacerme unas pruebas alérgicas. Realmente algo sencillo. No hay temor al resultado de una enfermedad. Pero estar allí, es lo que os decía, me genera inquietud. Utilizo mis herramientas, básicamente la respiración, me doy reiki en mi tercer chakra (nuestro centro de poder) y practico los 6 pasos a la libertad que se trata de maravillosa técnica que aprendimos en el practictioner de PNL y que quiero incorporar a mis cursos de reiki. Sí, estoy dando una vuelta a cómo combinar la enseñanza tanto del reiki como de los registros akáshicos con técnicas de programación neuro lingüística y esta idea no tardará mucho en tomar forma y en ser una realidad. Lo siento y lo sé. Y también os lo contaré.

¡Qué no se me olvide!

Este domingo 16 de febrero voy a impartir un curso de reiki nivel 1 en Las Rozas de Madrid. Estás a tiempo de reglarte este San Valentín amor a ti misma porque reiki es la energía del amor. Sólo tienes que escribirme a reikiparatodoss@gmail.com y te daré toda la información.

Además he reservado cerca de dónde se desarrollará el curso y nos han preparado un menú apto para todos, con opciones sin gluten y sin lácteos.

¿Cómo?

Y volviendo a mi experiencia de ayer, ayudada por mi respiración, el reiki y pensamientos positivos, así como por la compañía de José, tengo también que agradecer el excelente equipo de profesionales del hospital Puerta de Hierro. Yo ahora sé que es mejor decir estoy nerviosa que mostrar simplemente los nervios y no verbalizarlo. Porque cuando tú le dices al profesional, estoy nerviosa, puede ayudarte. Mientras que si te callas, si tratas de censurarte, de ocultar tu emoción, esta cobra fuerza.

Gratitud

Así que gracias miedo por darme de nuevo la oportunidad de superarme a mi misma.

Gracias José, siempre a mi lado, acompañándome y aportándome fuerza. Él también puede acompañarte a ti. Lee su libro y descubre cómo.

Gracias a Mónica, la profesional que me realizó las pruebas y que me acompañó y respeto en todo momento.

Por esto y por mucho más, de nuevo digo, ¡Gracias Vida!

Y tú, ¿en qué miedo descubriste lo increíblemente valiente que eres?

Mientras lo recuerdas, pincha aquí para ver un corto que te puede dejar paralizado. No apto para niños. Mejor ver con luces apagadas y buen sonido.

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